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Aerial view of Guadalkivir river in Sevilla, Andalucia, Spain

Hacia el avance de los resultados de la FfD4: cinco formas de optimizar la movilización de ingresos del sector extractivo

Estrategias EITI para ayudar a países a optimizar la movilización de ingresos del sector extractivo tras el Compromiso de Sevilla de FfD4

Las propuestas para optimizar la movilización de ingresos ocuparon un lugar central en la agenda de la cuarta Conferencia sobre Financiación para el Desarrollo (FfD4), celebrada en Sevilla a inicios de julio. La adopción del Compromiso de Sevilla llega en un momento oportuno: durante la última década, la movilización de ingresos nacionales no ha conseguido crecer  de forma significativa,  y los flujos de financiamiento internacional están disminuyendo. La existencia de nuevas fuentes de financiamiento resulta esencial para impulsar la inversión pública en servicios e infraestructura y avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los países ricos en recursos naturales pueden incrementar sus ingresos optimizando los beneficios económicos derivados de la producción de petróleo, gas y minerales. Sin embargo, pese a su considerable potencial, estas oportunidades no están aprovechándose al máximo en la práctica.

Los 54 países miembros del EITI reportan cada año ingresos de entre USD 130.000 y 350.000 millones provenientes del sector extractivo, cifras que a menudo representan un alto porcentaje del PIB, el conjunto de los ingresos gubernamentales y las exportaciones. La mayoría de los países implementadores del EITI se clasifican como dependientes de los recursos naturales. Para aprovechar el potencial de esos recursos, estos países buscan equilibrar sus necesidades de financiamiento con sistemas tributarios justos. La imposición de gravámenes excesivos puede desalentar la inversión y limitar el potencial de generación de ingresos.

Prevenir la fuga de ingresos

El Compromiso de Sevilla incentiva “una tributación efectiva de los recursos naturales que optimice los ingresos internos”. Sin embargo, la corrupción y los flujos financieros ilícitos (FFI) son desafíos recurrentes en algunos países en desarrollo, que socavan los beneficios de un sistema tributario eficaz. Los países dependientes de los recursos naturales son especialmente vulnerables. En 2020, CNUCED (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) afirmó que, solo en África, la lucha contra los flujos financieros ilícitos podría generar USD 89.000 millones anuales, casi la mitad vinculados a la exportación de materias primas extractivas. Esta ganancia podría reducir casi a la mitad su déficit anual de financiamiento para los ODS en la región. 

Solo en África, la lucha contra los flujos financieros ilícitos podría generar USD 89.000 millones anuales, casi la mitad vinculados a la exportación de materias primas extractivas.

Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Informe sobre el Desarrollo Económico en África en 2020

Priorizar los enfoques dirigidos a nivel nacional

Las prioridades estratégicas del EITI abordan tanto la corrupción como la movilización de ingresos nacionales. Desde su creación, EITI ha apoyado a los países ricos en recursos promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas mediante los requisitos de divulgación previstos en el Estándar EITI.

A partir de los objetivos y las prioridades del Compromiso de Sevilla, proponemos cinco maneras en que los países pueden valerse del EITI para obtener ingresos destinados al desarrollo.

Aprovechar el potencial fiscal del sector extractivo

1. Impulsar la supervisión multipartícipe

EITI desarrolló un innovador modelo de grupos multipartícipes (GMP), que integra a partes interesadas del sector privado, el gobierno y la sociedad civil. El Compromiso de Sevilla respalda estos enfoques, considera necesarios para contribuir al desarrollo sostenible. Cada GMP nacional adapta su proceso de divulgación de información EITI al contexto de su país con atención a que satisfagan las expectativas mínimas de todas las partes interesadas. Actualmente, EITI apoya a los GMPs de cada uno de los países implementadores de América Latina, el Caribe, África, Asia y Europa. Estos grupos vigilan, supervisan y fomentan el consenso. 

2. Hacer acuerdos beneficiosos

El Compromiso de Sevilla destaca el valor de los contratos de materias primas que aporten previsibilidad a los inversores y, al mismo tiempo, brindar certeza a los gobiernos. Con su énfasis en la transparencia sobre el comercio de materias primas, EITI ofrece apoyo específico a cada país a fin de evaluar las repercusiones fiscales de los contratos de materias primas. Por ejemplo, un informe encargado por el grupo multipartícipe de EITI-RDC detectó que las cláusulas sobre inversión en infraestructura previstas en un contrato del proyecto de cobre y cobalto de SICOMINES no se habían implementado. Esto derivó en una renegociación del contrato, que resultó en la asignación de USD 4000 millones adicionales al gobierno para cumplir con dicho cometido.

3. Promover la generación de valor local

El Compromiso de Sevilla fomenta la colaboración entre inversores y organizaciones de la sociedad civil para avanzar hacia la “adición de valor local y aprovechamiento de los minerales críticos”. EITI exige a todos sus países implementadores que publiquen la contribución de las industrias extractivas, incluido el empleo y contenido local. A junio de 2025, 35 de los 54 países implementadores del EITI habían cumplido plenamente este requisito. En este sentido, podría darse prioridad a mejorar este aspecto en el resto de los países a fin de ayudar a que los beneficios del sector extractivo incidan a nivel local. Priorizar la mejoría en el resto de los países podría ayudar a que los beneficios del sector extractivo repercutan a nivel local.

4. Combatir los flujos financieros ilícitos

El documento final destaca la importancia de contar con datos desglosados de alta calidad para fortalecer la rendición de cuentas y la transparencia. Expone cómo la difusión de información precisa y oportuna puede combatir los flujos financieros ilícitos. Conforme a ello, EITI exige la divulgación oportuna de datos claves sobre producción y exportaciones a nivel de proyecto. Reconociendo el valor de los datos comerciales, EITI Burkina Faso publicó recientemente un estudio que identificó casi USD 5000 millones de flujos financieros ilícitos entre 2012 y 2021.

5. Revelar los propietarios finales de las empresas

En Sevilla, las partes que firmaron el documento de consenso se comprometieron a mejorar la transparencia sobre los beneficiarios reales por medio de bases de datos nacionales. Las publicación de los beneficiarios reales es clave en el combate contra los flujos financieros ilícitos. Opening Extractives es una iniciativa conjunta entre EITI y Open Ownership que apoya la transparencia de los beneficiarios reales en las industrias extractivas desde 2021. Un ejemplo fue la mejora de las prácticas de divulgación de licencias en Armenia, que ahora cuenta con un registro público de más de 120.000 entidades legales.

El papel del EITI

Las divulgaciones públicas y el diálogo multipartícipe son esenciales para establecer expectativas claras sobre la contribución de las industrias extractivas a los ingresos internos y garantizar la aceptación de la sociedad civil y la industria. EITI cubre un punto de los debates globales sobre impuestos y financiamiento sobre el que persiste el desconocimiento, destacando el papel de las industrias extractivas y su contribución a los ingresos, especialmente en los países ricos en minerales críticos.

Las divulgaciones públicas y el diálogo multipartícipe son esenciales para establecer expectativas claras sobre la contribución de las industrias extractivas a los ingresos internos y garantizar la aceptación de la sociedad civil y la industria.

La creciente demanda de recursos impulsada por la transición energética ofrece una oportunidad para mejorar los ingresos. Pero si desaprovechamos esta ocasión, por no invertir en los elementos fundamentales que permiten tener un sistema financiero más robusto, como lo son la gobernanza, la transparencia y la capacidad estatal, corremos el riesgo de una transición desigual y conflictiva, que alimente la división en vez de contribuir al desarrollo sostenible planteado en los objetivos de FFD4.