Los beneficios de la implementación del EITI

La mayoría de los países ricos en petróleo, gas y minerales no han aprovechado sus recursos tan bien como deberían. Muchos han padecido una mala gobernanza, con bajos resultados económicos y una mayor incidencia de conflictos. Estos efectos no son inevitables y se espera que alentando una mayor transparencia en países ricos en estos recursos, sea posible mitigar algunos de los posibles impactos negativos.

Los beneficios para los países implementadores incluyen un clima de inversión mejorado mediante la provisión de una señal clara a los inversionistas e instituciones financieras internacionales de que el gobierno está comprometido con una mayor transparencia. Por un costo relativamente bajo, el EITI también ayuda en el fortalecimiento de los sistemas de otorgamiento de licencias, mantenimiento de registros y recaudación de impuestos, así como de los marcos fiscales y legales. Las plataformas nacionales del EITI para la rendición de cuentas mejoran la gobernanza y las reformas, además de promover una mayor estabilidad económica y política. Esto, a su vez, puede contribuir a prevenir conflictos basados en los sectores petrolero, gasífero y minero.

Los beneficios para empresas e inversionistas incluyen la mitigación de los riesgos políticos y relativos a su reputación, además de crear igualdad de oportunidades en los países en los que operan. La inestabilidad política causada por una gobernanza opaca es una clara amenaza para las inversiones. En los países extractivos, en los que las inversiones son intensivas en capital y dependen de una estabilidad a largo plazo para generar rendimientos, la reducción de dicha inestabilidad es ventajosa para el negocio. La transparencia en los pagos realizados a un gobierno también puede demostrar la contribución que su inversión representa para el país.

Los beneficios para la sociedad civil se derivan del aumento de la cantidad de información de dominio público sobre esos ingresos que los gobiernos administran en representación de sus ciudadanos, logrando por tanto que los gobiernos rindan cuentas.