El género y la gobernanza del sector extractivo

LA PROMOCIÓN DE UNA PARTICIPACIÓN MÁS IGUALITARIA EN EL SECTOR EXTRACTIVO

Asegurar una participación igualitaria en la toma de decisiones relativas al sector extractivo es de vital importancia para tratar la desigualdad y garantizar que el sector se gestione en beneficio de todos los ciudadanos. Al reconocer y promover la participación de las mujeres en el sector extractivo —como empleadas, empresarias, integrantes de la comunidad y sujetos con poder de decisión sobre la gobernanza de los recursos—, los gobiernos y las empresas pueden garantizar una gestión más equitativa de los recursos.

La publicación de datos relativos al género ayuda a los gobiernos y las empresas a formular políticas que promuevan una mayor igualdad de género.

¿Por qué es importante que haya una participación igualitaria en la industria extractiva?

Las industrias extractivas producen efectos sociales, económicos y ambientales que a menudo repercuten de forma diferente en los hombres y las mujeres. Las mujeres son más vulnerables a los efectos negativos de las actividades extractivas y tienen menos posibilidades de ejercer influencia sobre su gestión. Por ejemplo, puede ocurrir que las mujeres se vean excluidas de las consultas con la comunidad y de las decisiones sobre la asignación de los ingresos de origen extractivo. También es posible que tengan menor acceso a oportunidades laborales.

Mantener un seguimiento del empleo femenino en el sector extractivo es fundamental para comprender cómo se comparten los beneficios del sector. Los datos relativos al empleo pueden utilizarse para configurar estrategias tendientes a fomentar una distribución igualitaria del empleo. De igual modo, evaluar el impacto de los gastos sociales de las empresas relacionados con las mujeres puede ayudar a orientar estas contribuciones de forma equitativa. El hecho de posibilitar que las mujeres accedan a información sobre los ingresos procedentes del sector puede ayudarlas a comprender mejor el modo en que las operaciones extractivas pueden repercutir en sus comunidades y cómo se comparten los beneficios.

Beneficios clave

Beneficios para los gobiernos

  • Garantizar la presencia tanto de hombres como de mujeres entre los miembros de los órganos decisorios puede redundar en la adopción de decisiones más informadas sobre el futuro del sector. De esta forma, es probable que el sector de los recursos tenga un impacto más significativo sobre otros indicadores del desarrollo, tales como la salud, el empleo y la educación. 

Beneficios para la ciudadanía

  • Las políticas sobre la participación igualitaria de las mujeres en el sector extractivo mejorarán si se basan en datos y son debatidas por un conjunto diverso de partes interesadas. La transparencia en materia de género puede ayudar a promover la igualdad de oportunidades laborales y un acceso más equitativo a los beneficios económicos que generan las operaciones extractivas.

  • La transparencia sobre las cuestiones de género contribuye, en último término, a garantizar que toda la ciudadanía se beneficie de los recursos del sector extractivo. La difusión de datos orientada específicamente a las mujeres y grupos de mujeres ayuda a promover un debate más inclusivo acerca de la gestión, el impacto y los beneficios de las actividades del sector extractivo.

Beneficios para las empresas

  • Las operaciones de las empresas tienen más probabilidades de ser sostenibles cuando existe confianza por parte de la comunidad en general. Las comunidades confían más en aquellas empresas que mantienen una comunicación abierta con todas las partes interesadas. 

  • Según un estudio realizado por Mckinsey sobre una muestra de 1000 compañías, las empresas que poseen una gran diversidad de género tienen más probabilidades de lograr mayores ganancias económicas que el resto de sus pares de la industria. Gozan de mayor facilidad para contratar al personal más talentoso, cumplir los requisitos regulatorios relativos a la diversidad de la plantilla laboral, y construir una reputación que las posicione como empresas responsables. Además, exhiben un mejor desempeño en relación con los indicadores de responsabilidad social que observan los inversionistas.

Uso de los datos sobre género

Senegal se concentra en la diversidad

En Senegal, donde las mujeres representan menos del 10% de la fuerza laboral, los datos de las cifras relativas al empleo divulgados por EITI Senegal han influenciado el debate público en torno a la diversidad de las industrias extractivas de dicho país. Distintos grupos de la sociedad civil, como Women in Mining (WiM) Senegal, han utilizado esta información para abogar por reformas tales como la inclusión de las mujeres en la cadena de suministro y en las políticas y proyectos del sector extractivo local.

Evaluación de los beneficios de las contribuciones sociales de las empresas extractivas

Varios países —entre ellos Etiopía y Zambia— divulgan datos con perspectiva de género acerca de los gastos sociales de las empresas extractivas. Esta información puede ayudar a observar en qué medida las contribuciones sociales satisfacen las prioridades identificadas por las mujeres y se utilizan en beneficio de los grupos de mujeres en las zonas donde se llevan a cabo operaciones extractivas.

Tendencia: la publicación de datos relativos al género

Un tercio de los países implementadores del EITI ha publicado datos sobre el empleo desglosados por género, ya sea como un porcentaje del total de empleados o como valores absolutos basándose en lo divulgado por las empresas declarantes. En el caso de muchos países, su informe EITI más reciente representó la primera vez que estos datos se dieron a conocer públicamente. Un ejemplo de ello es Madagascar, que logró incluir datos desglosados por empresa y por función en su última presentación de informes. 

Avances hacia la diversidad de género en los órganos del EITI 

En una encuesta de mediados de 2020, el Secretariado Internacional determinó que el 12 % de los grupos multipartícipes eran dirigidos por mujeres, y que un 38 % de las personas a cargo de la Coordinación Nacional —es decir, quienes están al frente de los órganos de implementación del EITI— también eran mujeres. Algunos países ya han tomado medidas para mejorar el equilibrio de género en los grupos multipartícipes. Un ejemplo de ello es Afganistán, que está elaborando una Política de Género y Diversidad. Allí se establece un porcentaje mínimo de representación femenina y se alienta enfáticamente a cada uno de los grupos de partes interesadas a identificar candidatas mujeres al momento de decidir quiénes serán sus representantes.  

Utilización de los datos para estimular el empleo femenino en el sector minero de Filipinas

En octubre de 2020 se llevó a cabo un estudio en Filipinas con el propósito de comprender mejor el rol y las experiencias de las mujeres en el sector de la minería a gran escala del país. La conclusión fue que el porcentaje de empleo directo femenino en el sector es inferior al 1 % y que el impacto positivo de las operaciones mineras en la situación económica de las mujeres parece haber sido escaso. En el informe se recomendaron medidas para mejorar la comprensión y el abordaje de las barreras de género que inciden en el empleo femenino, erradicar la discriminación contra las mujeres y promover una mayor igualdad.

Nuestros datos acerca de la distribución de género en las industrias extractivas constituyen la base para generar debates e iniciativas tendientes a empoderar a más mujeres para que participen en el sector y contribuyan aún más a la economía de Senegal.
Awa Marie Coll-Seck, Ministra de Estado de Senegal y Presidenta del Comité Nacional de EITI Senegal (CN-ITIE)

Requisitos para los países implementadores del EITI

El Estándar EITI 2019 incluyó por primera vez disposiciones en materia de género. Estas apuntan a mejorar la participación de las mujeres en la administración del sector extractivo y a fomentar la publicación de datos detallados por género. 

El Requisito 1.4 establece que los grupos multipartícipes y cada uno de los grupos constituyentes que los integran deben tener en cuenta el equilibrio de género entre sus representantes.

El Requisito 6.3 exige que los países implementadores informen las cifras sobre el empleo en la industria extractiva desglosándolas por género y, cuando estén disponibles, por empresa y jerarquía del puesto.

El Requisito 7.1 prevé que los países implementadores deben tener en cuenta los desafíos concernientes al acceso y las necesidades informativas de los diferentes géneros y subgrupos de ciudadanos.

El Requisito 7.4 alienta a los países implementadores a documentar cómo se han contemplado las cuestiones de género y la inclusión a los fines de fortalecer el impacto del EITI.

Recursos útiles para la implementación

  • Guía del EITI: nuestra Nota Guía sobre los Requisitos EITI 1.4, 6.3, 7.1 y 7.4 brinda orientación paso a paso sobre la perspectiva de género en la implementación del EITI.

  • Comunidades empoderadoras: en 2020 realizamos un estudio para evaluar de qué forma podríamos ampliar y profundizar la participación de la sociedad civil local en la gobernanza de los recursos naturales. Este estudio tuvo como sede tres países piloto: Colombia, Ghana e Indonesia. En él se trataron las necesidades de grupos tales como las mujeres y las niñas a la hora de acceder a los datos concernientes al EITI.

  • Análisis de NRGI: un análisis del Instituto de Gobernanza de los Recursos Naturales (NRGI) examina cómo los instrumentos legales y de políticas del sector extractivo contribuyen a la equidad de género.

  • Gobernanza feminista de los recursos naturales: un ciclo de seminarios de Publiquen Lo Que Pagan (PWYP), Oxfam y otros aliados analiza la justicia de género en la gobernanza de los recursos naturales.

  • Herramienta de Transparencia Internacional: la tercera edición de la herramienta de Evaluación de Riesgos de Corrupción en los Otorgamientos del Sector Minero (MACRA) incluye pautas para la incorporación de cuestiones de género a efectos de dotar de perspectiva de género a la evaluación de los riesgos de corrupción.